El herraje hoy mas que nunca es indispensable en la vida del caballo, un mal herraje puede arruinar un caballo para toda la vida y desgraciadamente los herrajes incorrectos abundan.
El papel del herrador es fundamental para el manejo de nuestros caballos. Un herraje adecuado, realizado de acuerdo con los mas sólidos principios científicos, puede marcar una gran diferencia para el bienestar y las prestaciones del caballo.

Una herradura que no esta plana se moverá sobre un casco plano, aflojándose los clavos, en un casco que no esta plano una herradura plana girara alrededor del punto mas alto del casco sobre esforzando y rompiendo los clavos, los pies mal aplomados provocan que el casco aterrice primero sobre una parte del casco desplazando la herradura.

Las herraduras que no se adaptan correctamente al contorno del casco o que son pequeñas no aguantan el crecimiento del casco ni su expansión, provocando la ruptura de los clavos o de la pared del casco.

Cuando las herraduras están mal ajustadas, son demasiado grandes o largas pueden ser arrancadas por los pies de otros caballos o engancharse en vallas, pesebres o remolques, cuando son demasiado ligeras para un caballo concreto, se doblan o rompen fácilmente. Los clavos colocados demasiado bajos rasgan la pared del casco. Las cabezas de los clavos que son pequeñas dejan las herraduras flojas. La no utilización de pestañas apropiadas sobre esfuerzan los clavos y las paredes del casco provocando su ruptura.